Conoce a Julisa

Soy Julisa.

Soy mamá adoptiva de seis hijos, cinco de ellos con autismo.

Si hace más de veinte años alguien me hubiera dicho que algún día estaría aquí, acompañando a miles de familias en este camino, probablemente no lo hubiera creído.

Como muchas mujeres, yo soñaba con ser mamá.

Soñaba con llevar a mis hijos al parque, verlos jugar fútbol, asistir a sus obras de teatro, viajar en familia y vivir todas esas experiencias que una mamá imagina cuando piensa en sus hijos.

No pudimos tener hijos biológicamente, pero eso nunca cambió el deseo que había en nuestro corazón.

Fue entonces cuando decidimos convertirnos en padres de cuidado temporal, con la esperanza de que algún día pudiéramos adoptar a un niño o una niña.

Dios tenía otros planes.

No llegó uno.

Llegaron seis.

Y si pudiera regresar el tiempo... volvería a decir que sí una y otra vez.

Nuestro primer diagnóstico llegó cuando mi hijo tenía apenas dos años y medio.

Recuerdo perfectamente el día que una señora en un parque me preguntó:

"¿Tu hijo tiene autismo?"

Hasta ese momento, nadie me había hablado de esa palabra.

Todos me decían:

"Ya se le va a quitar."

"Es niño."

"No tiene nada."

Pero esa pregunta se quedó en mi corazón.

Decidí buscar una evaluación.

Y ahí comenzó un camino que cambiaría mi vida para siempre.

Cuando el médico confirmó el diagnóstico, sentí exactamente lo que muchas mamás sienten hoy.

Miedo.

Confusión.

Incertidumbre.

No entendía qué significaba el autismo.

No sabía por dónde empezar.

No sabía cómo ayudar a mi hijo.

Un año después llegó el diagnóstico de mi hija.

Y pensé...

"¿Ahora cómo voy a hacerlo con dos?"

No encontré un mapa.

Así que decidí construir uno.

Pasaba horas leyendo libros, investigando, buscando respuestas en internet y tratando de entender un sistema que parecía hablar otro idioma.

Regresé a estudiar.

Aprendí psicología.

Me capacité.

Asistí a entrenamientos.

Leí todo lo que podía encontrar.

Porque había tomado una decisión.

No iba a rendirme.

Muchas personas me dijeron que no iba a poder.

Algunas incluso me dijeron que debía regresar a mis hijos.

Pero una mamá no abandona a sus hijos cuando más la necesitan.

Ellos no necesitaban que yo supiera todas las respuestas.

Necesitaban que siguiera buscándolas.

Y eso fue exactamente lo que hice.

Con los años entendí que lo más difícil no era solamente el diagnóstico.

Era aprender a navegar un sistema lleno de evaluaciones, IEPs, reportes, especialistas y términos que parecían hechos para confundirte.

Entre más preguntaba, más confundida me sentía.

Y fue ahí donde entendí algo que cambiaría nuevamente mi vida.

Las familias no necesitan solamente información.

Necesitan que alguien les explique las cosas con el corazón.

Sin palabras complicadas.

Sin teorías difíciles.

De mamá a mamá.

Después de mi divorcio seguí aprendiendo, creciendo y utilizando más recursos para mis propios hijos.

Mientras más aprendía, más mamás comenzaban a acercarse para preguntarme cómo había logrado entender el sistema.

Sin darme cuenta, ya estaba haciendo coaching antes de saber que eso existía.

Solo estaba haciendo lo que alguna vez necesité que alguien hiciera por mí.

Escuchar.

Guiar.

Compartir.

Acompañar.

Así nació Autismo con Amor 5.

Nació por mis cinco hijos con autismo.

Nació porque vi que muchas familias hispanas estaban viviendo el mismo miedo y la misma confusión que yo viví hace tantos años.

Nació porque descubrí que la información existía... pero casi nunca estaba en español, ni explicada de una manera sencilla.

No quería que otra mamá sintiera que estaba sola.

Quería crear el lugar que yo hubiera querido encontrar cuando recibí aquel primer diagnóstico.

Si hoy llegaste hasta aquí, quiero que sepas algo.

No estás entrando solamente a una tienda.

Estás entrando a una comunidad.

Aquí encontrarás recursos gratuitos, talleres, herramientas, coaching, productos con propósito y personas que entienden este camino.

No porque lo estudiaron únicamente en un libro.

Sino porque lo viven todos los días.

Nunca voy a prometerte soluciones mágicas.

No puedo.

Lo que sí puedo prometerte es que todo lo que comparto nace de mi experiencia, de mi corazón y de más de veinte años caminando junto a mis hijos.

Si algo te enseño, es porque primero lo viví.

Si comparto una estrategia, es porque primero la puse en práctica.

Y si alguna vez te digo "sí se puede", es porque he visto lo imposible convertirse en realidad una y otra vez.

Mi fe ha sido el ancla que me ha sostenido.

Hubo días en los que ya no tenía fuerzas.

Recuerdo haberme arrodillado y pedirle a Dios que me enviara a las personas correctas.

Personas que me enseñaran.

Que me guiaran.

Que me ayudaran a levantarme.

Ese mismo día también hice una promesa.

Le prometí que, cuando aprendiera lo suficiente, yo haría lo mismo por otra mamá.

Hoy, Autismo con Amor 5 es el cumplimiento de esa promesa.

Si hoy acabas de recibir un diagnóstico, quiero decirte algo.

No voy a romantizar este camino.

Es duro.

Es solitario.

Es frustrante.

Habrá días en los que sentirás que nadie entiende lo que estás viviendo.

Pero también habrá días llenos de orgullo.

Días en los que celebrarás una palabra nueva, un abrazo inesperado, una meta alcanzada o un pequeño logro que para el mundo parece insignificante, pero para ti significa todo.

Nuestros hijos nos enseñan una fuerza que jamás imaginamos tener.

Ellos cambiaron mi vida.

Me hicieron más fuerte.

Más valiente.

Más compasiva.

Y me enseñaron que nuestra normalidad no tiene que parecerse a la de nadie más.

Nuestra normalidad es perfectamente imperfecta.

Y profundamente hermosa.

Bienvenida a Autismo con Amor 5.

Me alegra que estés aquí.

Ya no tienes que caminar sola.